Asciendo 1 km. Alcanzo la montaña mágica. En un bosque de Medellín he renacido. Desciendo decidida. Ruedo 44 km. Un mensaje. Me balanceo por 6 meses entre el deseo, el tedio y el temor. Me hundo en el infierno virtual. Aporía. Ceguera. No hay magia, ni ciudad distante. El cuerpo es indiferente. No hay respuesta. El sueño se rompió. Tengo que desmantelar la belleza, no identificarme más con la herida del deseo burlado. Hasta nunca,
handsome devil.
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