La casa rosada fue mi primera inversión en finca raíz. Tenía 8 años. Fue a finales de 1999. Hoy la familia está desayunando mientras conversa un jueves al sol. Mi mamá, tan cómplice, fue quien diseñó y confeccionó las cortinas.
Luego de tantos años de obsesión por las casas y sus moradores, me doy cuenta de lo arraigado que es mi interés (temprana intuición infantil) por la forma en que habitamos, nombramos e imaginamos el espacio íntimo y doméstico.
Oh pero que es esto tan genial. Tú primera inversión de finca raíz jajajaja
ResponderEliminar¿Ya se valorizó?
ResponderEliminarMi casa no se rige por el neoliberalismo, así que su valor es absoluto desde el principio. Sin riesgo a depreciarse.
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